La ampliación consistió, fundamentalmente, en la extensión del edificio hacia los dos laterales, en forma paralela a la plataforma de aviación. De esta manera se generó un nuevo sector de Salidas ampliando fuertemente los mostradores de check-in. Y un nuevo sector de Arribos, con nuevas y más grandes cintas para equipajes.
Se ha buscado una síntesis entre las necesidades propias de una aerostación moderna y la de un edificio integrado a la rústica majestuosidad de la Patagonia. Hay por lo tanto una intención de contrastar modernos materiales, como las grandes fachadas vidriadas, con los rústicos muros de piedra local y estructuras metálicas.
El edificio se alinea paralelamente a la pista, con fachadas abiertas hacia la misma, al lago y a las montañas, mientras que presenta frentes cerrados por gruesos muros en mampostería recubiertos en piedra, perpendiculares a los fuertes vientos dominantes.
Con respecto a las fachadas, el requisito fundamental era mantener la estética de lo existente pero mejorar sus prestaciones.
Para esto trabajamos en conjunto con el departamento técnico de Hydro Aluminio Argentina y se desarrollo un perfil customizado tomando como base la línea Frente Vidriado para poder complementar accesorios, burletes u otros perfiles ya desarrollados, como puede ser la tapa horizontal que predomina desde el exterior.
Se realizo la ingeniería y el desarrollo de la matriz en tiempo record, pudiendo contar con materiales en obra en un plazo de 90 días, pintados en su propia planta y logrando un color similar al existente, a pesar del desgaste por los efectos del sol que estos presentaban.
El montaje tuvo varias dificultades, primero las condiciones climáticas como las lluvias intermitentes y luego el diseño inclinado de las fachadas, que nos llevo a idear unas plataformas especiales para izar los cristales y nuestros colocadores hasta el lugar del emplazamiento sin que corran riegos.







